Stop and Watch the Sun Rise

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Sunrise at Ponce Inlet, Florida

(Version en Español al final)

Believe it or not, I’ve stopped traffic on the Interstate 4 (I-4) in Orlando and is wasn’t because I’m a super model (of course I’m not).

One day I did not feel well, something was not quite right. I had chest pain, couldn’t swallow, was trembling… I thought I was having a stroke. My husband rushed me to the hospital, we sat in the waiting area and spoke for a while. By the time the doctor saw me I felt fine. They ran some tests, but everything came back ok. Nothing was wrong with me. These episodes became more frequent. The traffic stopping was one of those episodes in which I called 9-1-1 and the ambulance picked me up right on I-4. I was literally in tears because I was the cause of the I-4 traffic.

These scary episodes happened anytime and anywhere, there was no announcement or big flashy lights like a neon sign by the side of the road telling me or others this was going to happen. It happened at work, home, on the road and even while sleeping. Fear filled my mind and I would ask myself… why is this happening? what if something is wrong with me? what if I die? I kept thinking that my kids needed me, and I might not be there for them.

My symptoms were getting worse and I even had difficulty breathing, numbness in my arms and legs and stomach pain among the other symptoms. During another visit to the ER, I arrived screaming. They could not see me immediately (hospitals have protocols and I had to wait like all the other patients) but I kept insisting, so the nurse asked me to enter the triage room, have a seat, and take a deep breath. He then asked me how I felt to which I responded that I felt much better. “No one dies on my watch,” said the male nurse. After more tests, again there was nothing wrong. They diagnosed me with anxiety. I had been experiencing panic attacks. I needed to learn to control it.

Life was hectic and it still is. I had lots of responsibilities, as I know each one of you have as well. Between work, family, small kids, a home to maintain, and church responsibilities, stress was accumulating inside me and I did not understand the effects it had on my body.

This is what I learned from my experience and helped me beat anxiety:

1. Prayer – I placed everything in God’s hands. I learned to always be thankful and be specific in my prayers.

2. Reading or recite a Bible verse or Psalm- Psalm 91 helped me when I woke up in the middle of the night with a panic attack.

3. Exercise – Walking outside helped me. When I felt the anxiety creeping up, I would go with someone for a walk around my neighborhood. Boxing classes and yoga have helped me reduce stress. It also helped increase my energy, sleep better and have mental clarity.

4. Healthy Eating – Reducing foods that could be triggers to acid reflux or that were stimulants also helped.

5. Talking- speaking with others is an important part of healing My husband was there to listen every step of the way. My counselor and Pastor also played an important role. Speaking with those around you and with a mental health professional is very beneficial.

6. Sleeping well – The previous changes helped me sleep better. When I slept through the night and had my recommended rest time the stress and anxiety was reduced.

I praise God! It’s been close to 10 years since I had an anxiety episode or panic attack. This experience helped me learn to make some changes in my lifestyle. The busyness of life sometimes doesn’t change, what changes is the way we manage it. Just like Christian artist Johnny Diaz says in his song “Just Breath”, we just need to breath. Take a moment. Pause. Don’t let life’s demands take control. Stop and enjoy the sun as it rises. Enjoy the beauty of the moment you are living, be thankful.

I am thankful for the opportunity my story has given me to have a better understanding of anxiety and to be there for others who have also been affected, I’ve seen God’s power of healing in my life and the life of others.

This is my humble testimony and a reminder that there is no need to go to a beach or across the world to a famous location to see a sunrise. Enjoy the sunrise in front of you. The one you see while in traffic while on your way to work or school. Or if you prefer… stop and enjoy the smile of a child.

“Do not be anxious about anything, but in every situation, by prayer and petition, with thanksgiving, present your requests to God. Philippians 4:6

Here are some helpful resources and remember to get help as soon as possible. Don’t wait!

Depression the Way Out 

Depression the Way Out- Stress and Anxiety

Centers for Disease Control and Prevention

Suicide Prevention Lifeline

Español:

Detente y Mira la Salida del Sol

Lo creas o no, he detenido el tráfico en la carretera interestatal 4 (I-4) en Orlando y no fue porque soy una súper modelo (por supuesto que no lo soy).

Un día no me sentía bien, algo no estaba del todo bien. Tenía dolor en el pecho, no podía tragar, estaba temblando … pensé que estaba teniendo un derrame cerebral. Mi esposo me llevó al hospital, nos sentamos en la sala de espera y hablamos un rato. Cuando el doctor me vio, ya me sentía bien. Me hicieron algunas pruebas, pero todo estaba bien. Nada estaba mal conmigo. Estos episodios se hicieron más frecuentes. Cuando detuve el tráfico en la I-4 fue uno de esos episodios en los que llamé al 9-1-1 y la ambulancia me recogió justo en la I-4. Estaba literalmente llorando porque era la causa del tráfico.

Estos episodios me ocurrían en cualquier momento y en cualquier lugar, no había ningún anuncio o grandes luces llamativas como un letrero de neón al lado de la carretera que me decía a mí o a otros que esto iba a suceder. Ocurría en el trabajo, en casa, en la carretera e incluso mientras dormía. El miedo llenó mi mente y me preguntaba … ¿por qué sucede esto? ¿Y si algo está mal conmigo? ¿Qué si me muero? Seguí pensando que mis hijos me necesitaban, y podría no estar allí para ellos.

Mis síntomas empeoraron e incluso tuve dificultad para respirar, adormecimiento en los brazos y piernas y dolor de estómago además de los otros síntomas. Durante otra visita a la sala de emergencias, llegué gritando. No me podían ver de inmediato (los hospitales tienen protocolos y tuve que esperar como todos los demás pacientes) pero seguí insistiendo, así que el enfermero me pidió que entrara en el área de examinar, me sentara y respirara profundamente. Luego me preguntó cómo me sentía, a lo que respondí que me sentía mucho mejor. “Nadie muere en mi turno”, dijo el enfermero. Después de más pruebas, otra vez no pasaba nada malo conmigo. Me diagnosticaron con ansiedad. Había estado experimentando ataques de pánico. Necesitaba aprender a controlarlo.

La vida era muy ocupada y todavía lo es. Tenía muchas responsabilidades, y sé que cada uno de ustedes también están bien ocupados. Entre el trabajo, la familia, los niños pequeños, un hogar que mantener y las responsabilidades de la iglesia, el estrés se acumulaba y no entendía los efectos que tenía en mi cuerpo.

Esto es lo que aprendí de mi experiencia y me ayudó a vencer la ansiedad:

  1. Oración – Puse todo en las manos de Dios. Aprendí a estar siempre agradecida y ser específica en mis oraciones.
  2. Leer o recitar un verso de la Biblia o un Salmo – el Salmo 91 me ayudó cuando me despertaba en medio de la noche con un ataque de pánico.
  3. Ejercicio – Caminar me ayudó. Cuando sentía que me iba a dar ansiedad, salía con alguien a caminar por mi vecindario. Las clases de boxeo y el yoga me han ayudado a reducir el estrés. También ayudó a aumentar mi energía, dormir mejor y tener claridad mental.
  4. Alimentación saludable: también ayudó eliminar alimentos que podrían causar acidez o que eran estimulantes.
  5. Hablar – Hablar con otros es una parte importante de la sanación. Mi esposo estuvo allí para escuchar cada paso del camino. Mi consejero y el pastor también jugaron un papel importante. Hablar con quienes te rodean y con un profesional de salud mental es muy beneficioso.
  6. Dormir bien – los cambios anteriores me ayudaron a dormir mejor. Cuando dormí toda la noche y tuve mi tiempo de descanso recomendado, el estrés y la ansiedad se redujeron.

¡Alabado sea Dios! Han pasado casi 10 años desde que tuve un episodio de ansiedad o un ataque de pánico. Esta experiencia me ayudó a aprender a hacer algunos cambios en mi estilo de vida. El ajetreo de la vida a veces no cambia, lo que cambia es la forma en que lo manejamos. Al igual que el artista cristiano Johnny Díaz dice en su canción “Just Breath”, solo necesitamos respirar. Toma un descanso. Pausa. No dejes que las exigencias de la vida tomen el control. Detente y disfruta del sol cuando sale. Disfruta de la belleza del momento que vives, sé agradecido.

Estoy agradecida por la oportunidad que me ha brindado mi historia para tener una mejor comprensión de la ansiedad y estar allí para los demás que también se han visto afectados. He visto el poder de Dios para sanarme y sanar a otros.

Este es mi humilde testimonio y un recordatorio de que no hay necesidad de ir a una playa o a un lugar lejano para ver un amanecer. Disfruta del amanecer frente a ti. El que ves mientras estás en el tráfico en tu camino al trabajo o a la escuela. O si lo prefieres… detente y disfruta de la sonrisa de un niño.

“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracia.” Filipenses 4: 6

Aquí hay unos recursos que te pueden ayudar. ¡Recuerda buscar ayuda temprano, no esperes!

Centros De Control y Prevención de Enfermedades 

Prevenga Suicidios 

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